Pelléas y Mélisande

Argumento

 

Acto I

Escena 1. Un bosque.

Golaud, nieto de Arkel, rey de Allemonde, se ha perdido en el bosque mientras cazaba jabalíes. Junto a un riachuelo se encuentra con una bella joven que se niega a decirle más que su nombre, Mélisande. Golaud ve que bajo el agua hay una corona, pero la joven amenaza con ahogarse si intenta recuperarla. Comienza a anochecer, y Golaud la lleva con él.

Escena 2. Una sala del castillo.

Geneviéve, madre de Golaud, le lee una carta a Arkel de su hijo, en la que cuenta que se ha casado con Mélisande y pide permiso para volver al castillo con ella. Arkel lo acepta, a pesar que le había arreglado una boda con la princesa Ursula. Aparece Pelléas, hermanastro de Golaud, y le pide a su abuelo que lo deje ir a ver a un amigo que está a punto de morir. Arkel le recuerda que su padre también está enfermo y que no debería irse del castillo. Luego le indica a Geneviève que ilumine una lámpara para indicarle a Golaud que puede volver al castillo.

Escena 3. Ante el castillo.

Geneviève y Mélisande pasean por los jardines del castillo, junto al mar. Mélisande confiesa que le afecta la falta de luz del castillo y del bosque, y Geneviéve le asegura que se acostumbrará. Aparece Pelléas y los tres bajan a contemplar el mar, donde ven zarpar del puerto al barco en el que vinieron Golaud y Mélisande. Geneviève se retira, y Pelléas ayuda a Mélisande a subir al castillo, y luego le anuncia que pronto se irá del castillo. Ella deja entrever que no quiere que se vaya.

 

Acto II

Escena 1. Una fuente en el parque.

Pelléas y Mélisande pasean por el parque y llegan a la fuente de los ciegos. Mélisande se siente encantada con la fuente e intenta meter sus manos en el agua, pero solo moja su larga cabellera. Comienza a jugar con su anillo de bodas y cuando dan las campanadas de las doce del mediodía se le cae al agua por un descuido. Mélisande no sabe qué le dirá a Golaud y Pelléas le contesta “La verdad”.

Escena 2. Una habitación del castillo.

Cuando llega Mélisande al castillo, encuentra a Golaud tendido en la cama, ya que se cayó del caballo justo al sonar las campanadas de las doce mientras cazaba. Mélisande se muestra preocupada y le dice a Golaud que no está feliz en el castillo. De pronto, Golaud ve que no lleva el anillo y Mélisande teme contarle la verdad y le dice que lo perdió en una gruta cerca del mar. Golaud le dice que vaya junto con Pelléas a buscarlo.

Escena 3. Ante una gruta.

Mélisande sabe que el anillo no está en la gruta, pero Pelléas le dice que debe conocerla para poder describir su interior si Golaud la interroga. De repente la luna asoma detrás de una nube iluminando la gruta, y ven que hay tres vagabundos durmiendo. Comienza a subir la marea y ambos se retiran llenos de angustia.

 

Acto III

Escena 1. Una torre del castillo

Mélisande está peinando su largo cabello en la ventana de la torre mientras canta. Aparece Pelléas y le pide que se asome ya que se quiere despedir porque se va a la mañana siguiente. Al asomarse, su larga melena comienza a deslizarse llegando hasta Pelléas que la ata a un árbol cercano para retenerla. Aparece Golaud y viendo lo que está sucediendo entre su esposa y su hermanastro lo califica de “juego de niños” tratando de acallar sus celos.

Escena 2. Los sótanos del castillo

Golaud ha llevado a Pelléas debajo del castillo. En medio de la oscuridad y el olor a muerte, la linterna ilumina un pequeño espacio, y Golaud obliga a Pelléas a asomarse al precipicio, sosteniéndolo de la mano para evitar que se caiga.

Escena 3. Una terraza al salir de los sótanos.

Pelléas se siente aliviado al salir de un lugar tan tenebroso y disfruta del aire fresco del mar y la luz. Intenta no darse cuenta del mensaje dado por Golaud, y este se lo dice claramente: debe alejarse de Mélisande que está a punto de ser madre y necesita tranquilidad.

Escena 4. Ante el castillo.

Golaud y su hijo Yniold están debajo de la ventana de Mélisande. Golaud quiere que su hijo le cuente lo que sabe de la relación de su hermanastro con su mujer. El niño le cuenta lo que sabe desde un punto de vista infantil, y el padre lo levanta para que mire por la ventana, y le dice que ambos están en la habitación y que miran la luz.

 

Acto IV

Escena 1. Un pasillo del castillo

Pelléas cita a Mélisande en la fuente de los ciegos esa misma noche, ya que se va y quiere despedirse. Cuando se aleja del pasillo, aparece Arkel y comienza a conversar con Mélisande. Aparece Golaud y en un arranque de celos toma a Mélisande del cabello y la maltrata delante de su abuelo.

Escena 2. Una fuente en el parque

Mientras Yniold busca una pelota aparece un rebaño de corderos. Le pregunta al pastor por qué no balan y este le responde que es porque no regresan al redil. Entra Pelléas y se encuentra con Mélisande, y ambos declaran su amor y se besan, pero aparece Golaud y con su espada mata a Pelléas y hiere a Mélisande.

 

Acto V

Escena única. Una habitación del castillo.

Mélisande yace en su lecho de muerte, junto a la cuna de su hija recién nacida. Golaud, Arkel y el médico la observan, y cuando despierta Golaud les pide que los dejen solos. Golaud la interroga acerca de su relación con Pelléas, pero ella le asegura que no son culpables de nada. Vuelven Arkel y el médico y entran los sirvientes. Mélisande ha muerto y Arkel ordena que se lleven a la niña de la habitación.

Programa y reparto

Director de orquesta: Daniele Gatti
Puesta en escena: Matthias Hartmann
Sets: Volker Hintermeier


Elenco


Pelléas: Bernard Richter
Golaud: Markus Werba
Arkel: Nicolas Testé
Le petite Yniold: Caterina Sala
Un médecin/Berger: Vladimir Sazdovski 
Mélisande: Patricia Petibon
Geneviève: Sylvie Brunet-Grupposo

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Abril 2020
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Teatro alla Scala

El teatro alla Scala (también conocido como La Scala) de Milán es uno de los teatros de ópera más famosos del mundo.

La temporada del teatro suele iniciarse el 7 de diciembre, día de San Ambrosio, santo patrón de Milán. Todas las funciones deben terminar antes de la medianoche; las óperas más largas deben comenzar más temprano.

Entre los más grandes directores del Gran Teatro hay que citar figuras como Arturo Toscanini, Gianandrea Gavazzeni, Claudio Abbado, Georges Prêtre, Riccardo Muti y Daniel Barenboim.

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